Un lugar de experimentación: ejercicios cortos que prueban una idea a la vez. Se quedan aquí mientras medimos si ayudan. Lo que ayuda gana un lugar entre los juegos; lo que no, queda registrado, con el motivo.
Una nota de piano, dos segundos para encontrar la tecla. Si fallas, vuelve y el Diapasón dice su nombre. Ocho rondas.
Elige un mapa de colores para las notas, escucha doce con color y doce sin él. ¿El color ayuda a recordar?
Cuenta en el foro cómo imaginas el ejercicio. No tiene que ser perfecta; tiene que poder probarse.
Contarla en el foro →Un ejercicio pequeño que prueba una sola idea: sin niveles, sin puntuación guardada, sin registro. Los juegos de la app son el camino ya probado, con niveles, ranking y progreso. Un experimento es lo contrario: corto, crudo y provisional.
Cada página registra, de forma anónima y agregada, cuántas personas empiezan, cuántas terminan y qué pasa después. Solo con eso un experimento cambia de etiqueta, y nada se juzga con menos de dos meses de datos. Nada se borra: un experimento archivado sigue en la lista, con el motivo.
No. Los experimentos no tienen login, no guardan puntuación y no entran en el ranking. Lo que existe es un conteo anónimo y agregado, para saber si la idea ayuda.
Porque la app es el camino que ya sabemos que funciona, y cada cosa nueva allí cuesta atención de quien está entrenando. Aquí es el lugar para equivocarse barato.
El test mide dónde estás, sin corrección en el medio. Los experimentos prueban maneras de entrenar. Uno es una regla; los otros son hipótesis.